2017 es un año en el que confluyen muchas celebraciones, centenarios de hechos y personajes claves en la historia. Hoy traemos a colación la celebración del V centenario de la muerte del Cardenal Cisneros, y en la que nos sumergimos el pasado 15 de noviembre.

Fue un franciscano el fundador de la Universidad de Alcalá, quién tuvo un papel importantísimo en la reforma de la Iglesia del siglo XVI en España, quién impulsó y llevó a cabo la primera Biblia políglota completa y quién tuvo una fugaz pero significativa labor en la política indiana, entre otras muchas contribuciones que hizo al servicio de los Reyes Católicos, de España y de la Iglesia. Las interesantes reflexiones en las que nos introdujeron los ponentes nos acercaron a un rostro concreto, a la persona de fray Francisco Ximénez de Cisneros.

En primer lugar, don José Ignacio Ruiz afirmó que, entre todos sus proyectos, Cisneros tenía claro que “Castilla entera tenía que ser reformada y formada” y por ello se insertó de lleno en el marco reformador del momento junto con los Reyes Católicos, en quiénes el papado había confiado tal empresa.

No obstante, antes de iniciar las grandes reformas, para Cisneros era evidente que “la primera reforma comienza en uno mismo”, según don José Carlos Martín de la Hoz, y por eso, cuando van a buscarle para encomendarle su nueva misión, “encuentran a Cisneros reformándose a sí mismo”.

La fundación de la Universidad era para él clave en todo este proceso, la creación de una ciudadela de la Cristiandad, una ciudad del saber donde se hermanasen las humanidades y los distintos saberes, lugar de encuentro entre monjes y estudiantes… En definitiva, “el sueño de Cisneros” hecho realidad, cómo describió doña Dolores Cabaña.

Pero otro de los sueños del cardenal, El anhelado proyecto de Cisneros, como lo titula don Ignacio Carbajosa, era la publicación de una Biblia políglota completa. Dicho propósito vio la luz, en parte, en 1517 y por ello Cisneros escribe lo mucho que agradece a Dios haberle permitido llevar a cabo, antes de morir, “lo que tanto he anhelado”.

Tanta era la identificación y el empeño que ponía en estas santas empresas que no podía ser menos con las noticias que recibía del Nuevo Mundo. A pesar de su avanzada edad, Cisneros, atendiendo al testimonio de Bartolomé de las Casas, consiguió mantener vivo el espíritu de la reina Isabel sobre el trato a los indígenas de América. Y así, como explicó doña María Saavedra, el nuevo rey venido de Flandes, Carlos I, perseveró en el amparo de aquellos nuevos súbditos de la corona.

La jornada cultural entorno a la figura del Cardenal Cisneros organizada por el Aula de Pastoral Universitaria, Veritatis Splendor, ha saciado, verdaderamente, en boca de Rocío Solís Cobo, quien moderó el diálogo entorno al gran humanista, nuestro “hambre del saber”.

 

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