Recuerdo estar en mi habitación a la hora de dormir, con mi hermana pequeña en la litera de arriba y gritar juntas: ¡Papá, mamá, hora del cuento! Recuerdo uno en particular sobre monstruos rojos con mucho pelo que se teletransportaban. Y ahora, 10 años más tarde, aunque soy yo la que me leo mis propios cuentos, lo echo de menos. Porque, los padres siguen leyendo a sus hijos, ¿no?

Fue en Gran Bretaña cuando se habló por primera vez de la “Lectura Conjunta”. Una solución al fracaso escolar que propusieron investigadores y educadores. Es una técnica que «mejora la comprensión de lectura del niño en mayor grado que la precisión, haciéndole un lector más fluido, confiado y orientado al contexto» explica Keith Topping en su estudio Lectura conjunta: una poderosa téctica al servicio de los padres.

Consiste en una elección de lectura que hace el niño y es el padre o madre el que le escucha leer. Luego se intercambian los roles, ya que la participación de un mayor es sumamente importante. Está comprobado que los padres que leen harán de sus hijos unos grandes lectores.

Pero, ¿cuál es la situación en España? Según el Barómetro de Hábitos de Lectura de la FGEE de 2018: “La lectura en niños es generalizada. Sin embargo, comienza a decaer a partir de los 14 años. También se observa un menor uso de la biblioteca como lugar de lectura”.

Para que la lectura no sea una obligación de la escuela, lleva a tu niñ@ a una librería, conviértelo en una actividad que hacer juntos. Déjale que elija su libro favorito y dedicadle un tiempo a leer juntos. No tardarás mucho en ver resultados y te lo agradecerá en unos años.

Fdo: Jimena Garrido

 

 

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